• Lilia Judith Lopez Echegollen

Una comunidad de colores LGBTIQ+ en una comunidad Gris


En una comunidad Gris, todo nace gris.

Gris es el cielo, gris es el corazón y sentimientos de las personas, no menos gris su mirada. El caminar con un saco tan pesado de las personas en sus espaldas lleno de rencores, lleno de tabúes, de dolor, de experiencias que no fueron propias, de miedos que fueron heredados.

Este costal los joroba, lo hace ver hacia el piso. El peso no les permite levantar sus miradas y ver que desde otro punto, desde otras perspectiva hay sol , hay luz, hay un mundo lleno de color y diversidad.

Sin más ni más, la mayoría decide seguir su camino con ese saco en la espalda sumergidos en la inconsciencia de un mundo pre-moldeado, preestablecido.

Otros se atreven a quitarse el saco pero al ver que otros los miran feo pues son en los pocos momentos que otros se atreven a levantar la cara, deciden ponérselo de nuevo sin ni siquiera abrirlo. De ahí pasamos a los que abren el saco, encontrando cosas desgarradoras, humillantes, insanas, sin corazón, deciden callar, regresar todo a donde estaba y cargar de nuevo el saco ahora con la carga de no saber que hacer con eso. El tiempo los pierde y deciden que fue mejor así.

Y que decir de aquellos pocos que abren el saco, lo exploran, y cuestionan lo que hay adentro. Valientes y odiados ante tantos, aquellos que se atrevieron a desafiar a sus ancestros, a su legado, a la herencia sagrada de tradiciones, modos y formas. Nos enseñan a no contradecir a los mayores, a vivir en una normatividad implantada por seres humanos que vivieron en el pasado sin un instructivo de vida, con condiciones distintas a las que en la actualidad se viven.

El saco cada generación es mas pesado, es por eso que la mirada es mas baja, y mientras mas baja menos luz y mientras menos luz mas obscuridad.

Dentro de ese mundo gris, coexistimos personas casi tan iguales a las otras, el costal con el que nacemos es el mismo, la sociedad también. La diferencia se comienza a dar al paso de los años, cuando nos damos cuenta que no encajamos ni siquiera con los que tampoco encajan y no se dan cuenta. Nos lleva a concluir al hecho de que si no encajamos con nosotros mismos, seria aún más imposible encajar con otros.

Queremos pasar desapercibidos, mientras más abajo veamos , más normales seremos, "Así nos camuflajeamos" Encontramos a otros como nosotros y como imanes nos conectamos o igual nos repelemos para no ser expuestos y levantar sospechas, pero con cada acto ese saco pesa mas, nos asfixia mas, nos apachurra el corazón.

Vemos la luz, vemos el color, sentimos el amarillo del sol, azul del mar, el verde de los arboles, el morado de una flor, nuestra es sangre roja llena de pasión.

Un proceso largo, nos damos cuenta que si no nos quitamos ese saco nos terminara matando. Así que lo hacemos con todo el miedo, pero también con toda la esperanza de que todo será diferente.

Cada día una lucha entre lo que se quiere ver aun con la cabeza arriba y con lo que se ve. Se aprende a convivir con personas grises, con días grises, y con partes de nosotros grises. Te das cuenta que ese gris también es parte de ti, de tu legado hecho de un material difícil pero no imposible de reemplazar.

LGBTIQ+ Lesbiana, gay, bisexual, transexual, intersexual, queer.


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