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¿Quién se encuentra detrás de Se libertattem?


Ya me he presentado anteriormente, mi nombre es Lilia y la mayoría me llama Lili. Soy de signo Tauro y mido 1.71 metros. Mi mamá me llama "la niña arcoíris". Amo principalmente a los perros y no podría imaginar el mundo sin ellos ni sin las mujeres.

Desde niña, he sido una persona muy independiente. Durante la mayor parte de mi vida, he sido soñadora y me considero una líder a la que le encanta experimentar cosas nuevas y aprender de los demás y de las diferentes circunstancias de la vida.

Desde pequeña, tuve que luchar por mis sueños. Siempre alzaba la voz para ser escuchada, no me gustaba que me ignoraran o que no me tomaran en cuenta. Tampoco me gustaba cuando me decían que no podía hacer algo porque era mujer o porque era una niña. Siempre he soñado con un mundo en el que podamos ser justos y respetuosos, sin importar la clase social, el color de piel o la orientación sexual.

Recuerdo que muchas veces mi padre inconscientemente desconfiaba de mis capacidades por ser mujer, mientras que mi madre insinuaba que debía hacer cosas diferentes a mis hermanos precisamente por ser mujer. Ninguna de estas ideas resonaba conmigo y siempre con determinación terminaba haciendo lo que consideraba más adecuado para mí.

Cuando me di cuenta de que no era una persona "normal", es decir, que mi orientación sexual no era la de la mayoría de las personas (heterosexual), jamás imaginé la cantidad de batallas adicionales que tendría que enfrentar. Ahora no solo por ser mujer, sino también por ser lesbiana en un México machista y heteronormado.

Era difícil ser lesbiana en un mundo donde eso se considera pecado, malo, anormal, sucio. Por eso, durante mucho tiempo decidí ocultarlo, guardar mi verdad solo para mí e incluso poner excusas, diciéndome a mí misma que solo era algo pasajero y que era mejor mantenerlo oculto.

Sentí miedo, al igual que muchos otros, miedo a ser discriminada, a no ser amada. Pero me di cuenta de que al final, las personas que realmente me amaran y tuvieran conciencia de que ser parte de la comunidad LGBT+ no es malo, me aceptarían. Investigarían sobre el tema y no me lastimarían, y si lo hicieran, se disculparían. Así fue, las personas que siguen en mi vida son las que realmente quieren estar ahí, las que me aman tal como soy.


A veces nos aferramos a recibir amor de las mismas fuentes, nos apegamos a un juguete roto de nuestra infancia cuando tenemos muchos otros juguetes más hermosos, divertidos y enriquecedores. Siempre he tenido la ilusión de un mundo mejor, creyendo que cada persona puede contribuir a mejorarlo con actos de amor, comenzando por amarse a uno mismo y ofreciendo lo mejor de nosotros cada día para luego poder amar a los demás.

La empatía y la bondad son cualidades que todos deberíamos tener. La empatía nos permite ponernos en el lugar de los demás, al menos intentarlo, tratando de comprender cómo se sienten y así acercarnos a ellos. La bondad nos permite compartir no solo lo que nos sobra, sino lo que tenemos y lo que somos, con amor en diferentes medidas según nuestras posibilidades.

Si todos nos respetáramos y respetáramos a los demás, el mundo sería sin duda un lugar más saludable, libre y feliz. No deberíamos cruzar los límites de los demás si ellos no cruzan los nuestros, y si tenemos que hacerlo, debería ser con su consentimiento. Si opinamos sobre otros, es porque primero opinamos sobre nosotros mismos.

Con el tiempo, me he sensibilizado más en diferentes aspectos de mi vida, del mundo, de la sociedad y de la comunidad LGBTIQ+, que es mi comunidad. Siempre disfruto aprendiendo más sobre mi comunidad, mi hogar, mi familia, para poder brindar información adecuada y precisa a aquellos que no pertenecen a ella (sociedad, heterosexualidad).

Soy una persona que ha aprendido a respetar y amar todas las identidades de género y orientaciones sexuales a través del aprendizaje y la cercanía con personas diversas. Para mí, no importa cuál sea tu orientación sexual o identidad de género, no le doy relevancia, al igual que no le doy importancia al color de piel o nacionalidad, por poner algunos ejemplos. Lo que realmente importa para mí es la persona que eres, lo que aportas a mi vida, a la sociedad y al mundo.

Tengo una fascinación por aprender cosas nuevas y diversas. Un día puedo participar en un curso de café y al día siguiente en uno de manualidades o idiomas. Me encanta aprender de las personas y de sus experiencias, ya que son enriquecedoras.

Creo en el amor en todas sus formas: el amor familiar, entre compañeros de trabajo, en las parejas e incluso el amor entre desconocidos.

Espero con ansias el amor de mi vida, pero también me amo cada día más, me conozco cada día más. Estar sola no me genera conflicto, lo que realmente me genera conflicto es estar con personas que no suman a mi vida.

Creo que la salud mental es tan importante como la salud física y todos deberíamos tener a un especialista trabajando con nosotros, ayudándonos a superar nuestros duelos, desprogramando aquello que no nos sirve y programando nuevas instrucciones. Creo que este tema debería ser más abierto y deberíamos tener las puertas abiertas para cualquier persona que necesite ayuda. Nadie debería temer expresar sus emociones, ya sea miedo, angustia o felicidad.


Me considero una persona inteligente, preparada y estudiosa. Hasta la fecha, he obtenido dos maestrías, una en Administración con enfoque en calidad y productividad, y otra en social media y comercio electrónico. Soy bilingüe en español e inglés y publiqué un libro en 2020.

Actualmente, trabajo como analista de negocios en una empresa de tecnología estadounidense. Vivo en los Estados Unidos desde 2018, específicamente en San Francisco, California. Espero poder aportar mucho más a la sociedad, especialmente a grupos vulnerables como la comunidad LGBTIQ+, las mujeres, los niños y los animales. Desde joven, me ha interesado participar en obras de caridad y he estado involucrada en varias desde que tengo memoria. He visitado asilos y albergues para apoyar a las personas que viven allí. También he ayudado a construir una casa para una familia que prácticamente vivía en la calle y he participado en campamentos tortugueros. Además, he rescatado varios animales, entre muchas otras actividades. Lo hago por amor y con el deseo de contribuir a la sociedad.



Como mencioné anteriormente, publiqué mi primer libro en 2020 llamado "Anormal". Además, tengo escritos 5 libros infantiles con temáticas de inclusión que espero poder publicar en el futuro. Mi sueño es poder llegar a la mayor cantidad de personas con mis escritos, sensibilizar a la gente y contribuir para vivir en un mundo mejor. Me encantaría inspirar a otros a hacer más de lo que hacemos día a día, más allá de simplemente subsistir. Si te gusta mi contenido, sígueme en redes sociales y suscríbete a mi blog.


























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